La situación hídrica en el norte de Santa Fe suma un nuevo foco de preocupación: el deterioro de un puente de madera sobre el arroyo Golondrina amenaza con cortar el acceso a varias comunidades de la región.
El viaducto, ubicado sobre la Ruta 40 en cercanías de Fortín Olmos, presenta importantes socavones producto de las intensas lluvias y el tránsito constante, especialmente por el traslado de animales hacia zonas más altas.
Autoridades locales advirtieron que, sin una intervención urgente, el paso podría quedar interrumpido en las próximas horas, lo que implicaría el aislamiento de poblaciones ubicadas en los Bajos Submeridionales.
El presidente comunal, Rodrigo Acevedo, señaló que en la zona ya hay unas 200 mil hectáreas afectadas por el agua y alertó sobre la posibilidad de nuevos desbordes. “El puente está intransitable, con socavones muy importantes”, afirmó.
Por su parte, desde Vialidad Provincial indicaron que el puente no presenta riesgo estructural, aunque reconocieron que los daños en la calzada se repiten en cada crecida.
Mientras tanto, el panorama sigue siendo complejo: caminos rurales anegados, dificultades para el traslado de hacienda y un fuerte impacto social en una región cuya economía depende casi exclusivamente de la actividad agropecuaria.
Productores y autoridades insisten en la necesidad de una respuesta inmediata para evitar que la emergencia se agrave aún más.
Fuente: infovera