Un reciente informe sobre actividad y empleo en la provincia de Santa Fe, elaborado por el diputado provincial Joaquín Blanco junto a la consultora PxQ, advierte sobre un fuerte deterioro en las condiciones laborales y de vida.
El dato más relevante del estudio indica que 143 mil trabajadores santafesinos buscan un segundo empleo para poder cubrir sus gastos mensuales, reflejando un escenario de creciente precarización.
Según el informe, el empleo formal ya no garantiza estabilidad económica, y cada vez más personas deben recurrir al pluriempleo como estrategia de supervivencia. En ese contexto, se detecta que muchos trabajadores llegan a cumplir hasta 70 horas semanales para alcanzar la canasta básica.
El relevamiento también muestra una caída del ingreso real: en centros urbanos como Rosario, el ingreso disponible de los hogares disminuyó un 4,4% en el último trimestre, reduciendo la capacidad de afrontar gastos esenciales como alquiler y transporte.
Además, se registra un crecimiento del subempleo —trabajos de jornada reducida— que pasó del 8,4% al 12,9% en un año, evidenciando que más personas necesitan sumar horas o actividades para sostener sus ingresos.
El informe también advierte sobre el impacto social de esta situación: aumento de la informalidad, dificultades para los jóvenes —con niveles de desocupación superiores al 16%— y una mayor presión económica sobre los hogares.
En este contexto, el estudio concluye que el mercado laboral atraviesa un momento crítico, donde tener empleo dejó de ser garantía de estabilidad y el segundo trabajo pasó de ser una opción a una necesidad para miles de santafesinos.