El endeudamiento de los hogares santafesinos continúa en aumento y se consolida como una de las principales herramientas para sostener el consumo cotidiano. Así lo revela el último Monitor Sectorial sobre Consumo elaborado por el Centro de Estudios DEMOS, que advierte que cuatro de cada diez adultos en la provincia mantienen deudas con tarjetas de crédito o préstamos personales.
El informe señala que el 42,9 % de la población adulta tiene saldos financiados en tarjetas de crédito, mientras que el 38,2 % posee préstamos personales, porcentajes que superan los promedios históricos de la provincia. En contraste, los créditos hipotecarios y prendarios representan una porción mínima del financiamiento, lo que refleja que el endeudamiento está destinado principalmente a cubrir gastos corrientes y no a inversiones de largo plazo.
Los especialistas explican que el deterioro del poder adquisitivo obligó a muchas familias a modificar sus hábitos de consumo. Primero redujeron los gastos considerados prescindibles, luego optaron por segundas marcas y, finalmente, comenzaron a recurrir al crédito para afrontar la compra de alimentos, el pago de servicios y otras necesidades básicas.
El estudio también advierte sobre un deterioro en la calidad del endeudamiento. Con datos del Banco Central correspondientes a marzo de 2026, la proporción de deudores en situación de riesgo dentro del segmento de consumo alcanzó el 16,4 %, un indicador que refleja mayores dificultades para cumplir con las obligaciones financieras.
Desde DEMOS sostienen que, mientras los ingresos reales continúen sin mostrar una recuperación significativa y los gastos esenciales absorban una parte cada vez mayor del presupuesto familiar, el crédito seguirá siendo el principal sostén del consumo en los hogares santafesinos, aunque con un creciente nivel de vulnerabilidad financiera.